El (no) cuento de la neumonía y su vacuna

Érase una vez una vacuna antineumocócica conjugada de 13 serotipos (VNC-13), comercializada como Prevenar 13. No se sabía si prevenía la neumonía neumocócica adquirida en la comunidad (NAC) en personas mayores. Por eso nació el gigante CAPITA, un gran ensayo clínico holandés que incluyó casi 85.000 personas de más de 65 años sin factores de riesgo, con un seguimiento de 4 años.

 

libroFoto de Freepik

Tiempo después una abuelita vio unos anuncios en los que se decía a las personas mayores que “La neumonía no es un cuento” y que “Ahora una vacuna te ayuda a protegerte de la neumonía neumocócica”. No sabía bien qué hacer, le dio miedo no estar vacunada: podía sufrir una pulmonía por la que la hospitalizaran o podía morirse, como le pasó a Don Guido. También tuvieron miedo otros abuelitos, que iban al médico preguntando por la vacuna de la tele.

La campaña publicitaria, auspiciada por algunas sociedades científicas y el laboratorio comercializador de la vacuna, financiador de CAPITA, no nombraba la VNC-13 (no se podía hacer publicidad al paciente de medicamentos que precisan receta). Tampoco contaba todo lo conocido, los gigantes son grandes y los anuncios pequeñitos. Como además había organismos o sociedades que recomendaban la vacunación sistemática y otros no estaban de acuerdo, el gigante CAPITA quiso contar a la abuelita lo que había demostrado el estudio de la VNC-13 (análisis por intención de tratar modificado), diciéndole que:

  • No redujo la incidencia total de neumonía por cualquier causa.
  • No redujo la mortalidad.
  • No se informó sobre las hospitalizaciones, aunque hubiera sido deseable.
  • Redujo los casos de NAC neumocócica (y los debidos a los 13 serotipos vacunales). Según CAPITA eficacia del 22,4% (IC95% 2,3%-38,5%). Hubo 32 NAC neumocócicas por cada 10.000 vacunados, y 41 por 10.000 no vacunados, es decir, fue necesario vacunar más de 1.000 personas para evitar durante 4 años un caso de neumonía neumocócica.
  • Redujo los casos de infección neumocócica invasiva. Eficacia 48,5% (IC95% 21%-67%). Hubo 8 casos por 10.000 vacunados y 15 en 10.000 no vacunados, o sea, hubo que vacunar a más de 1.300 personas para evitar durante 4 años un caso.
  • Los efectos adversos más frecuentes fueron leves-moderados: reacciones en el sitio de inyección (38% en vacunados vs 8% en grupo placebo), mialgia (27% vs 12%) y fatiga (19% vs 15%). No hubo diferencias en efectos adversos graves.
  • Al ser holandés, CAPITA tuvo limitaciones. No supo si sería diferente la eficacia en España, ya que ésta podría variar según la susceptibilidad de los adultos a las infecciones neumocócicas (que depende de las campañas de vacunación con VNC-13 en pediatría) o según la proporción de NAC que fueran debidas a los serotipos vacunales.

La abuelita ya tuvo menos miedo. No se había demostrado que VNC-13 previniera la mortalidad, las hospitalizaciones o el riesgo global de neumonía. Supo que había otros microorganismos que causaban neumonía, no cubiertos por la vacuna. Que se podía evitar en 4 años un caso de neumonía neumocócica (solo este tipo de NAC) vacunando a 1000 personas como ella. Conoció datos de seguridad y el precio de la vacuna (76 €), no financiada en esta indicación. Gracias a CAPITA, ella se sintió mejor informada, ahora podría decidir mejor si se quería vacunar.

Y colorín colorado, este (no) cuento aún no ha acabado.

MoralejaEs deseable respetar la autonomía del paciente y promover las decisiones compartidas con él. Para ello se debe dar la información más completa y comprensible posible. Y no solo sobre si una intervención es segura y eficaz, también cuánto de eficaz es y en términos absolutos mejor que relativos.

 

 

Entrada elaborada por Rafael Mª Torres García, Farmacéutico de Atención Primaria.

El autor trabaja actualmente en el Servicio de Salud de las Islas Baleares, como Coordinador Farmacéutico de Equipos de AP del Área de Salud Ibiza-Formentera. La publicación de esta entrada se ha realizado con carácter personal y no tiene por qué representar la posición de la organización en la que desarrolla su actividad profesional.

 

4 pensamientos en “El (no) cuento de la neumonía y su vacuna

  1. Excelente revisión a la que habría que añadir tres aspectos importantes:
    Se compara con placebo y no con la vacuna 23v que es la que habitualmente ponemos, de forma que no conocemos si la mejora o no.
    Demuestra que no tiene protección en las personas más mayores que son las que más carga de enfermedad por neumonía neumocócica presentan. Esto cuestiona que sirva para algo en ancianos
    No analiza la protección en pacientes inmunocompetentes con patología de base (diabeticos, EPOC…) porque tiene una n muy pequeña en estos grupos con lo cual no se puede sacar conclusiones de recomendación en estos grupos pese a que el laboratorio y alguna sociedad científica lo haga sin datos en los que apoyarse
    Mucho marketing y poca ciencia

    Me gusta

    • Muchas gracias por tus comentarios Pablo.
      Realmente nos damos por satisfechos si entre todos aportamos algo de luz a aquellas personas mayores “sanas” (y a sus médicos) a los que se lanzaba la idea de que ya había una vacuna eficaz contra la neumonía neumocócica. Pero ¿cuánto de eficaz y en qué?.
      La única forma de que podamos decidir “qué hacer” con verdadera libertad es disponer de una información entendible basada en la mejor evidencia disponible, más allá de recomendaciones de alcance poblacional o de otros posibles intereses.
      Un saludo.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s