El FAP21 ante un nuevo reto profesional

La Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) y, por ende, todos los profesionales que integramos el colectivo, ha recorrido desde su fundación dos etapas bien diferenciadas. La primera tuvo como protagonista la creación de la figura del farmacéutico de atención primaria en los servicios de salud que conforman el Sistema Nacional de Salud y su posterior consolidación en toda España. Dicha consolidación se logró definitivamente con la inclusión, en el artículo 81 de la Ley 29/2006 de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, de nuestras funciones, a desempeñar en el ámbito de las unidades o servicios de farmacia de atención primaria.

La segunda etapa ha tenido como objetivo conseguir un viejo anhelo de los farmacéuticos de atención primaria: una formación especializada reglada, homogénea, de calidad, por la vía FIR, tal y como quedó recogida en el Real Decreto 639/2014 y que será pronto una realidad.

A partir de aquí, se abre una tercera etapa en la que la nueva especialidad, los modelos de gestión integrados y la atención farmacoterapéutica a una población ambulatoria progresivamente envejecida, pluripatológica y polimedicada plantean nuevos retos profesionales a la atención primaria, muchos de ellos ligados a un uso inadecuado de los medicamentos, a los que los FAP no podemos ser ajenos.

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En este contexto, los farmacéuticos de atención primaria tendremos ocasión de reunirnos, del 26 al 28 de octubre en Granada para celebrar el 21 Congreso de la SEFAP y aprovecharemos este evento, cuyo lema es, El FAP 21 ante un nuevo reto profesional, para analizar nuestro papel en los servicios de salud, debatir cuál queremos que sea nuestro futuro como profesionales sanitarios y hacia dónde queremos que se orienten nuestras funciones en un futuro inmediato.

Para este cometido se ha elegido la ciudad de Granada, que ha sido históricamente un cruce de caminos y un crisol cultural al que debe su relevancia histórica y su relevancia actual. En su Palacio de Congresos desarrollaremos un ambicioso programa científico que conjuga la apuesta decidida de la SEFAP por la investigación en atención primaria, la formación del más alto nivel y la participación de los congresistas en la discusión del nuevo modelo de farmacéutico de atención primaria: el FAP 21, en recuerdo al siglo en el que vivimos y a la edición del congreso que vamos a celebrar.

No es misión de esta entrada desgranar el programa científico o el cultural. Sólo te adelantaré que hemos contado con los mejores, que los temas son del máximo interés y actualidad y que celebraremos un multitudinario DAFO para que tengas ocasión de manifestar tus preferencias a la hora de forjar, entre todos, nuestra senda profesional.

Tienes toda la información en el web del congreso y en nuestra cuenta de Twitter, @Sefap21. Te recuerdo que el plazo para la presentación de comunicaciones se ha ampliado (de forma improrrogable) hasta el próximo 3 de julio.

En nombre de los comités organizador y científico, deseamos que cumpla tus expectativas y consiga alcanzar la máxima utilidad para todos. Te esperamos en Granada porque el FAP 21… eres tú.

Entrada elaborada por Carlos Fernández Oropesa. Presidente del Comité Científico.

El autor trabaja actualmente como farmacéutico de Atención Primaria en el Área de Gestión Sanitaria Nordeste de Granada. La publicación de esta entrada se ha realizado con carácter personal y no tiene porqué representar la posición de la organización en la que desarrolla su actividad profesional.

Intervención para una prescripción segura de fármacos que prolongan el intervalo QT

El síndrome de QT largo inducido por fármacos fue descrito por primera vez en el año 1964, al observarse que la quinidina podía prolongar el intervalo QT e inducir arritmias graves. A pesar de que inicialmente este efecto adverso se relacionó con fármacos antiarrítmicos, la lista de fármacos que a dosis terapéuticas son capaces de prolongarlo, está en continuo crecimiento.

arrhythmia-156099_1280Actualmente, las agencias reguladoras exigen la identificación de este posible riesgo en los nuevos medicamentos antes de su aprobación, lo cual no excluye su aparición postcomercialización, que de hecho constituye una de las causas más comunes de restricción de uso y/o retirada de fármacos del mercado.

Si bien es cierto que la aparición de síndrome de QT largo y torsade de pointes (TdP) es provocada principalmente por determinados fármacos, existen numerosos factores de riesgo predisponentes que con frecuencia coexisten en el mismo paciente: edad avanzada, sexo femenino, alteraciones electrolíticas (hipocalcemia, hipomagnesemia e hipopotasemia), disfunción hepática o renal, antecedentes de enfermedad cardiaca (insuficiencia cardiaca congestiva, infarto de miocardio, bradicardia, hipertrofia ventricular izquierda y cardioversión reciente de fibrilación auricular) o tratamiento simultáneo con más de un fármaco que prolonga el intervalo QT o que pueden inhibir su metabolismo o eliminación renal. Los grupos farmacológicos más frecuentemente implicados son los antiarrítmicos, antihistamínicos, antimicrobianos, antieméticos, neurolépticos y antidepresivos.

Dada la importancia de esta reacción adversa y con el fin de mejorar la seguridad en el paciente, decidimos hacer un estudio para conocer la prevalencia de la prescripción de fármacos con riesgo de prolongar el intervalo QT en nuestro Área de Salud (Gerencia de Atención Primaria de Zamora) e informar a los médicos responsables de los factores de riesgo asociados a la aparición de TdP. Lo presentamos en formato póster en el XIX Congreso de la SEFAP.

Fue un estudio descriptivo transversal y observacional de prevalencia que incluyó los pacientes, a los que se les dispensó, con receta del Sistema Nacional de Salud, algún fármaco con riesgo conocido (FRC) de prolongación del intervalo QT durante el mes de diciembre de 2013. Los datos fueron obtenidos del Sistema de Información de Consumo Farmacéutico Concylia.

Para identificar los medicamentos que pueden prolongar el intervalo QT, se revisó la página web del Centro de Arizona para la Educación e Investigación en Terapéutica (AzCERT)  y se seleccionaron fármacos comercializados en España. Para la búsqueda de interacciones con FRC, se revisaron las fichas técnicas y la plataforma online LEXICOMP® (Lexi-interact). Se consideró interacción farmacodinámica al tratamiento concomitante con otros fármacos con riesgo (conocido, posible o condicional) de prolongar el intervalo QT e interacción farmacocinética al tratamiento concomitante con otros fármacos inhibidores fuertes del enzima implicado en el metabolismo del FRC o con otros que disminuyen su aclaramiento renal.

Los factores considerados de riesgo que podrían potenciar la prolongación del intervalo QT y/o producir TdP, fueron los siguientes:

– Obtenidos del programa Concylia: edad ≥65 años, sexo femenino, interacciones farmacodinámicas/farmacocinéticas con el FRC, y/o dosis de citalopram o escitalopram superior a la recomendada por la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) en mayores de 65 años.

– Obtenidos de la historia clínica: problema cardiaco, insuficiencia renal, insuficiencia hepática, alteraciones electrolíticas (hipocalcemia, hipomagnesemia e hipopotasemia) e hiper/hipotiroidismo.

Desde el Servicio de Farmacia de Atención Primaria se proporcionó a cada médico, en febrero de 2014, información sobre factores que aumentan la posibilidad de aparición de síndrome de QT largo y TdP inducida por medicamentos, así como la relación de pacientes de su cupo en tratamiento con algún FRC. En esa relación se incluyeron: código de identificación de paciente (CIP), edad, sexo, FRC o con riesgo de prolongar el intervalo QT y fármacos que pueden modificar su metabolismo o eliminación renal. También se elaboraron recomendaciones para minimizar riesgos y se diseñó una encuesta con los siguientes objetivos: obtener información más completa sobre factores de riesgo en cada paciente, actitud clínica y opinión en cuanto a utilidad de la información facilitada. Por otro lado, se analizó a través del programa Concylia si en el mes de abril de 2014, se había eliminado o sustituido el FRC, en los pacientes identificados, por otro para la misma indicación pero sin riesgo proarritmico o al menos, con menos riesgo.

Con esos parámetros, identificamos 4.964 mayores de 18 años en tratamiento con al menos un FRC lo que supone el 3,2% sobre el total de usuarios mayores de 18 años, con tarjeta sanitaria del Área de Salud.

En la población estudiada se registraron 5.159 FRC. Los más frecuentemente prescritos fueron: azitromicina (27,7%), escitalopram (26,3%), citalopram (14,9%) y moxifloxacino (6,5%).

Del total de pacientes, el 39,6% estaban en tratamiento concomitante con algún fármaco que interaccionaba con el FRC: el 30,0% presentaban potenciales interacciones con otros fármacos con capacidad de prolongar el intervalo QT, el 5,3% presentaban interacciones con fármacos que inhibían el metabolismo del FRC y el 4,4% presentaban ambos tipos de interacción. No se detectaron interacciones con fármacos que inhiben la eliminación renal del FRC. Se detectaron 2.597 interacciones, lo que supone una media de 1,32 por paciente. De los 2.045 pacientes en tratamiento con citalopram o escitalopram, 200 (9,8%) superaban la dosis máxima recomendada por la AEMPS en mayores de 65 años.

La información sobre pacientes en tratamiento con FRC y factores que aumentan el riesgo de síndrome QT largo se comunicó al total de médicos de Atención Primaria del Área (213), de los cuales, 54 (25,4%) devolvieron la encuesta cumplimentada. El 96,3% consideró útil haber recibido información y recomendaciones sobre los pacientes de su cupo; el 40,7% reconoció no valorar los posibles factores de riesgo antes de la prescripción; y el 96,3% consideró de utilidad recibir información sobre otros riesgos asociados al uso de los medicamentos en sus pacientes. El análisis realizado en el mes de abril, reveló que a 2.720 (54,8%) pacientes se les había retirado los FRC. En 220 de ellos, se sustituyó por otro con la misma indicación, pero sin riesgo o con menor riesgo de prolongar el intervalo QT. Los grupos farmacológicos de los FRC retirados con mayor frecuencia o sustituidos fueron: antibióticos (60,8%), antidepresivos (22,8%), antiarrítmicos (5,6%), antieméticos (5,5%) y neurolépticos (5,0%).

Como conclusión, la prevalencia detectada en el Área de Salud, en la prescripción de fármacos que prolongan el intervalo QT, es relevante teniendo en cuenta que los pacientes tenían además otros factores de riesgo. El farmacéutico de Atención Primaria, a través de la identificación de pacientes, sus factores de riesgo y su posterior comunicación a los médicos responsables, lleva a cabo una actividad de formación que permite un seguimiento más estrecho de este tipo de prescripciones, mejorando la calidad de la atención y seguridad en el paciente.

Entrada elaborada por María Jesús Hernández-Arroyo y Alfonso Díaz-Madero

20 Congreso de SEFAP. El Farmacéutico en los equipos de salud. La consolidación de un proyecto

20 Congreso SEFAP

Conseguir una atención sanitaria más efectiva y eficiente, junto con la mejora del estado de salud y la satisfacción del usuario, debe ser el fin principal de cualquier sistema sanitario. Galicia fue la primera comunidad autónoma en la que se introdujo la figura del farmacéutico de Atención Primaria (FAP) integrado, desde sus inicios, en los equipos multidisciplinares de salud y siendo la sede del XX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria el eje central no podía ser otro.

Dos años de preparativos, de esfuerzo y de ilusión. Dos años preparando Galicia para recibir como se merecen a profesionales llegados de todos los rincones de España. La misma ilusión y tenacidad con la que durante 20 congresos (sí, 20 años) hemos ido calando y haciendo camino en el Sistema Nacional de Salud. Empezamos el camino con paso firme, con una hoja de ruta que hemos tenido que ir trazando día a día. El destino era, sin saberlo, el lema de nuestro congreso: El farmacéutico en los equipos de salud. La consolidación de un proyecto.

Teníamos muy claro que nuestra conferencia inaugural la impartiría el profesor Carracedo, uno de los mayores expertos a nivel mundial de la medicina genómica. No podíamos haber escogido mejor.

En la primera mesa pusimos de manifiesto cuáles eran los  nuevos horizontes para el FAP. El envejecimiento de la población y, consecuentemente, el incremento de pacientes institucionalizados, polimedicados y en situación de deterioro funcional, suponen no sólo un aumento del coste de la atención sanitaria sino también un aumento de los riesgos asociados al uso de medicamentos. La asistencia farmacéutica en los centros socio-sanitarios se ha desarrollado de forma muy dispar en las distintas comunidades autónomas aunque con un denominador común: el farmacéutico como agente garante de la efectividad, seguridad y eficiencia en el uso de medicamentos.

La seguridad del paciente ha cobrado protagonismo en los últimos años tanto para los pacientes y sus familias, que desean sentirse seguros y confiados en los cuidados sanitarios que reciben, como para los gestores y profesionales sanitarios que desean ofrecer una asistencia efectiva, segura y eficiente. Este fue el tema central de la segunda mesa. Los efectos adversos secundarios a la atención sanitaria representan una causa de elevada morbilidad y mortalidad en todos los sistemas sanitarios desarrollados y los costes de la falta de seguridad son inaceptables. La exposición a los medicamentos  se asocia a una mortalidad mayor que la de los accidentes de tráfico. Hemos reflexionado sobre el papel del FAP promoviendo y desarrollando la cultura de la seguridad del paciente mediante programas de revisión sistemática de la medicación y conciliación.

En la tercera mesa asistimos a un interesante debate sobre ética y derecho, los principales sistemas normativos que rigen toda sociedad. La asistencia sanitaria plantea cada vez más problemas que no están totalmente relacionados con la vertiente técnica, sino con el complejo mundo de los valores éticos de sus protagonistas: los pacientes y sus cuidadores, los profesionales de la sanidad, la institución y la sociedad española actual. La innovación tecnológica y también los cambios sociales nos obligan a todos a replantearnos los viejos esquemas en los que todo estaba claro y preestablecido. Hemos deliberado sobre la medicalización al final de la vida, la diferencia entre decisiones informadas y consentimientos firmados, la publicidad directa al paciente de los medicamentos de prescripción y sobre la responsabilidad ética que tenemos en lo referente a nuestra competencia profesional.

En la cuarta mesa pudimos ver como en la atención a la cronicidad hay que integrar además los cuidados al envejecimiento y la dependencia. El sistema sanitario debe potenciar claramente la atención primaria, donde hay figuras profesionales que se han reforzado y han surgido otras nuevas como el farmacéutico de AP. Éste debe trabajar en equipos mutidisciplinares y su papel debe centrarse en garantizar la revisión sistemática de la medicación, la mejora de la adherencia y la conciliación y facilitar la coordinación entre profesionales y niveles asistenciales. Además debe potenciarse su figura para generar recomendaciones de mejora del uso de los medicamentos, facilitar la transferencia de la evidencia científica a la práctica clínica y colaborar en la definición de instrumentos de ayuda a la decisión. Adicionalmente debe trabajar en colaboración con los farmacéuticos de hospital y de farmacia comunitaria. Deben ser farmacéuticos con alma, basándose en honestidad, humildad, hechos y humor.
El FAP debe contribuir a que los pacientes estén mejor formados, informados y tengan mayor apoyo emocional ya que así usan de forma más adecuada los servicios sanitarios, reconocen mejor los síntomas para poder actuar, siguen mejor los tratamientos y consejos.

El profesor Puig-Junoy puso el broche final con su visión de la política farmacéutica: de factor de ajuste a factor de sostenibilidad.

Y qué decir de nuestros compañeros, nunca en los 20 años de historia de los congresos de nuestra sociedad se habían presentado tantas comunicaciones, fruto de una inquietud investigadora y sobre todo, de la necesidad de buscar respuestas a tantos aspectos que quedan por descubrir y compartir. Compañeros llegados también de la farmacia comunitaria y farmacia hospitalaria, como no podía ser de otra manera.

El farmacéutico en los equipos de salud. La consolidación de un proyecto, ya es algo más que un lema en la historia de los congresos de nuestra sociedad; es un hecho. Estamos plenamente integrados en el equipo de salud como uno más, junto con nuestros compañeros médicos, enfermeros, trabajadores sociales, pediatras… Participamos activamente en la cartera de servicios de los centros y en la implantación de programas de seguridad o de certificación de la calidad; lideramos proyectos de investigación en los que participan médicos, enfemeros y también residentes. Tenemos plenamente implantados los programas de revisión de pacientes polimedicados y de conciliación al alta hospitalaria entre otros. El acceso a la historia clínica compartida entre Atención Primaria y hospital, que incluye la atención médica, farmacéutica y la social, junto con una dinámica de trabajo que permite la citación de pacientes, son elementos fundamentales para nosotros. Estos logros han sido fruto del largo recorrido de esta profesión y en este momento, una vez consolidada, mira al futuro más próximo con optimismo porque los nuevos profesionales que se incorporen dispondrán de una formación adecuada marcada en la nueva especialidad. Un futuro cargado de ilusiones y expectativas que afrontaremos manteniendo la identidad propia de la Atención Primaria.

Entrada elaborada por los Comités Científico y Organizador del 20 Congreso de SEFAP

XX Congreso SEFAP: “El farmacéutico en los equipos de salud. La consolidación de un proyecto”

Esta semana, entre los días 28 y 30 de octubre, se celebrará en Santiago de Compostela el XX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria con el lema “El farmacéutico en los equipos de salud. La consolidación de un proyecto”.

El desarrollo del Congreso girará en torno a cuatro áreas temáticas: la atención farmacéutica en el ámbito sociosanitario; la seguridad del paciente en todo lo relacionado con el empleo de los medicamentos; la ética asistencial aplicada al ámbito de la prescripción, la información y la utilización de los medicamentos y la atención farmacéutica centrada en el paciente.

Además, contaremos con los habituales talleres precongresuales, que este año abordarán algunas controversias de diferentes áreas de la farmacoterapia.

Pero lo más importante son los trabajos de investigación de nuestros compañeros, que serán expuestos en forma de comunicaciones orales y pósteres. Con ellos podremos compartir experiencias, intercambiar opiniones y aprender. Puede decirse que es la parte más enriquecedora de un Congreso y la que nos hace avanzar como profesión.

Deseamos que os guste el Congreso, que sea productivo y que lo disfrutéis. ¡Nos vemos en Santiago de Compostela!

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Programa del XX Congreso de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria.

Comité Editorial del blog de la SEFAP

Estrategia con hipolipemiantes, ¿cómo lo podemos hacer esta vez?

Sin duda, la eterna pregunta de directores de salud, gerentes, directores de unidades de gestión clínica y como no, de muchos farmacéuticos de atención primaria, es cómo hacer que una intervención que persigue disminuir la variabilidad de la práctica clínica sea lo más fructífera posible.

flechas variablesCon esta idea que ronda continuamente nuestras cabezas llegamos a la conclusión de que existían dos premisas clave a la hora de intentar gestionar un cambio en la práctica clínica:

  • Los profesionales han de verlo muy claro, es decir, que la intervención que fuésemos a llevar a cabo no debía generar dudas o al menos las mínimas posibles.
  • Actuar sobre los responsables últimos del cambio, por tanto, que la intervención tendría que dirigirse a las personas que fuesen las principales responsables del manejo de la situación y que la toma de decisiones estuviese mínimamente perturbada por otras personas que no fuesen, en este caso, el médico de familia.

Con estas dos premisas y tras el análisis de nuestros datos de consumo, se nos ocurrió abordar la utilización de estatinas en prevención primaria en pacientes con muy bajo riesgo cardiovascular. Este trabajo fue presentado en el XIX congreso de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP).

¿Qué hicimos?

Cinco partes: Elaboración de argumentos, creación herramienta informática, emisión de listados, revisión protocolizada y asesoramiento individual.

Lo primero fue organizar un equipo de profesionales sanitarios constituido por farmacéuticos de atención primaria, médicos de familia e informáticos. Los profesionales sanitarios fuimos determinando qué personas en prevención primaria de una enfermedad cardiovascular se benefician más de un tratamiento con hipolipemiantes, concretamente con una estatina. Según innumerables recomendaciones serían aquellos pacientes con riesgo cardiovascular elevado. Para justificar este mensaje, se elaboró una sesión clínica de una hora y media de duración.

Tras la elaboración de la parte formativa se desarrolló una herramienta informática disponible en la historia de salud de los pacientes, que ayudaba al facultativo a la toma de decisiones con respecto a la instauración del tratamiento hipolipemiante en un paciente concreto.

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En un tercer paso, el servicio de farmacia de atención primaria identificó, en la base de datos de recetas facturadas, a todos los pacientes de cada cupo médico que tuviesen las siguientes características: menores de 60 años, sin antidiabéticos, ni antiagregantes plaquetarios, ni anticoagulantes y que fuesen consumidores de una estatina. Con este criterio, estábamos ofreciéndoles a los médicos los pacientes de su cupo que consumían estatinas y que, de entrada, podrían ser de bajo riesgo cardiovascular y no necesitarla.

En cuanto a la protocolización de la revisión, consistía en realizar cuatro pasos:

  1. Calcular el RCV. La nueva herramienta les iba a ayudar notablemente.
  2. Comprobar si era necesaria la estatina y en caso afirmativo si se podía bajar la dosis.
  3. Indicar qué objetivo se estaban marcando en ese paciente concreto.
  4. Indicar qué tiempo se estaban marcando para conseguir ese objetivo.

Por último, un farmacéutico mostró el funcionamiento de la herramienta informática a cada médico con tres pacientes reales de su cupo.

Toda la intervención para realizar la revisión basada en formación, utilización de herramienta informática, revisión de los listados y asesoramiento farmacéutico, estaba acotada con un tiempo de duración de dos meses.

Nuestra intervención la realizamos en el área de Gestión Sanitaria Norte de Cádiz sobre los 243 médicos de atención primaria. Para conocer los resultados, comparamos los datos entre marzo de 2013 y abril de 2014. En cada uno de estos dos meses se identificaron a 22.748 y 13.409 pacientes, respectivamente, reducción del 41% de pacientes en tratamiento con estatinas.

En cuanto a la tasa de consumo total de estatinas, mientras que Andalucía crecía, nosotros la reducíamos medida como Nº DDD por mil tarjetas ajustadas (TAFE) y día.

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Nuestra percepción es que esta estrategia, centrada en una intervención con gran evidencia, de manejo prioritario por el médico de familia, en un equipo multidisciplinar, con apoyo informático y acotada en el tiempo, nos está proporcionando nuestros mejores resultados. Y esto no nos ha ocurrido sólo en el mundo de los hipolipemiantes, ya que a nivel de los inhibidores de la bomba de protones nos ha sucedido lo mismo aplicando la misma metodología de intervención. Pero como decía Michael Ende en su libro “La historia interminable”, “esa es otra historia y tendrá que ser contada en otra ocasión”.

Entrada elaborada por Jesús F Sierra-Sánchez y José Luis Castro Campos*

* En el desarrollo de esta estrategia y sus resultados ha sido fundamental la participación de todos los FAP del AGS Norte de Cádiz: Antonio García Bonilla, Maria Dolores Pérez Pacheco, Macarena Flores Dorado, Olga Rojas Corrales, Juan Carlos Morales de la Serna y Soledad López Rubio.

Abordaje de la polimedicación en equipo: experiencia en el centro de salud Emili Darder

Los programas de revisión de polimedicados se han convertido en una de las principales estrategias orientadas a promover el uso seguro y efectivo de los medicamentos en la atención primaria de salud de nuestro país. El abordaje debe ser siempre multidisciplinar, involucrando a la totalidad del equipo de atención primaria, de forma que se trabaje tanto la revisión del tratamiento (por parte del médico, que puede contar con la ayuda y el asesoramiento del farmacéutico) como la revisión del uso de la medicación (por parte del farmacéutico y/o el enfermero), incluida la valoración de la adherencia terapéutica del paciente. Este planteamiento es el que se siguió en el trabajo ganador del primer premio de comunicaciones orales del XIX Congreso de la SEFAP, celebrado en Mérida en octubre de 2014.

palmaEn diciembre de 2013, el Equipo de Atención Primaria (EAP) de Emili Darder, en Palma de Mallorca, debía planificar un proyecto para el Contrato de Gestión de 2014. Al tratarse de un centro con cerca de un 10% de pacientes mayores de 74 años -de los cuales un 41% están polimedicados-, se optó por elaborar un proyecto de revisión multidisciplinar de la medicación en los ancianos polimedicados. El proyecto fue desarrollado conjuntamente por la coordinadora médica del centro y la farmacéutica de atención primaria (FAP), quien lo presentó a los profesionales del EAP (médicos de familia y enfermeros) en una sesión en el centro. La revisión de los pacientes polimedicados tenía como objetivos detectar y resolver los problemas relacionados con los medicamentos y disminuir la polimedicación de los pacientes, con el fin último de mejorar la eficacia, la seguridad y la adherencia a los tratamientos.

Paralelamente a la puesta en marcha de esta nueva actividad de revisión, se acordó realizar un análisis de los resultados de las revisiones efectuadas entre enero y junio de 2014, con el fin de evaluar su utilidad y así decidir su continuidad y/o aplicación en otros centros de salud del área sanitaria de Mallorca.

Los pacientes a revisar debían tener una edad igual o superior a 75 años y estar en tratamiento con seis o más medicamentos crónicos (no se contabilizaban los medicamentos prescritos a demanda ni los efectos y accesorios). Los criterios de exclusión establecidos fueron: pacientes domiciliarios, con asistencia privada, desplazados, ingresados en residencias, atendidos en hospitales de referencia de otro sector sanitario  o cambiados recientemente de cupo; es decir, aquellas situaciones en las que la información disponible para efectuar la revisión fuese insuficiente o cuando la situación del paciente no hiciese posible su asistencia al centro de salud.

En la revisión de los tratamientos farmacológicos participó la FAP, quien tenía acceso a la historia clínica electrónica de los pacientes, y diez microequipos de médico-enfermera, que realizaban la revisión en sus consultas, en presencia del paciente. Los roles asignados a cada uno de los profesionales fueron los siguientes:

Farmacéutica:

  • Obtener los listados de pacientes candidatos a revisión a partir del sistema de información corporativo, filtrando por centro de salud y edad y seleccionando los pacientes en tratamiento con 6 o más medicamentos crónicos. Confirmar posteriormente, mediante el acceso a la historia clínica electrónica, si el paciente cumple los criterios de inclusión o exclusión.
  • Revisar el tratamiento farmacológico que figuraba en el programa de receta electrónica. Para cada tratamiento prescrito, se valoraba su indicación, su eficacia, la seguridad, la adherencia (mediante el registro de dispensaciones de receta electrónica) y la existencia de fármacos alternativos más coste-efectivos. La adecuación del tratamiento se valoraba mediante la consulta de las historias clínicas de atención primaria y del hospital de referencia.
  • Cuplimentar el formulario de revisión: en caso de ser necesaria una intervención, se realizaba un informe en formato OpenOffice, en el que figuraba la medicación crónica del paciente y las propuestas de actuación realizadas por la FAP. Dicho documento se vinculaba a la historia clínica del paciente y era actualizado posteriormente por la enfermera y  el médico de familia del paciente.
  • Informar por correo electrónico a cada microequipo de cuáles son los pacientes del cupo que se han revisado para que procedieran a citarlos para una consulta.
  • Analizar los resultados: la FAP recogía todos los formularios de revisión completados y los introducía en una hoja de cálculo para su posterior evaluación. El análisis de la aceptación de los cambios se llevó a cabo, de media, al mes y medio de haber realizado la revisión.

Enfermero:

  • Citar a los pacientes incluidos en los listados de revisión para una visita en el centro de salud, informándoles de que acudiesen con su “bolsa de medicación”.
  • Evaluar tanto el conocimiento que tiene el paciente de su tratamiento como la adherencia -utilizando la escala de Morisky-Green- e introducir la información resultante de esta revisión en el formulario de la historia clínica del paciente, completando la información aportada por la FAP.

Médico:

  • Visitar al paciente y, con la información aportada por la FAP y el enfermero, realizar las modificaciones que le parezcan oportunas en el tratamiento farmacológico del paciente.
  • Reflejar los cambios efectuados en el formulario de la historia clínica del paciente. En caso de no aceptar las modificaciones propuestas por la FAP, debía justificar los motivos.

El proyecto se inició en enero de 2014. Todas las semanas la FAP completaba dos informes de revisión por cada microequipo de médico-enfermero y los viernes les enviaba por correo electrónico los dos nuevos pacientes que correspondía  citar la siguiente semana.

Para el estudio de los resultados de 6 meses de actividad, nos planteamos analizar las siguientes cuestiones:

  1. Qué porcentaje de los pacientes incluidos tenían algún problema relacionado con los medicamentos (PRM) y cuáles eran los problemas más frecuentes en esta población.
  2. Qué grado de aceptación tenían las recomendaciones de la FAP por parte de los médicos de familia.
  3. Qué impacto tenía la revisión multidisciplinar de los tratamientos en la polimedicación de los pacientes: ¿Se conseguía reducir el número de medicamentos por paciente?, ¿la revisión disminuía el número de pacientes catalogados como polimedicados?
  4. Qué repercusión tenían los cambios en el tratamiento farmacológico en el coste de los tratamientos de los pacientes revisados.

La evaluación de los cambios en los tratamientos de los pacientes comenzó en marzo de 2014. Además de recopilar la información recogida por todos los profesionales en el formulario, la FAP verificaba que los cambios se hubieran realizado en el programa de receta electrónica.

En junio de 2014, tras seis meses de intervención, se había completado la revisión de 319 pacientes, de los que 263 (82%) presentaba algún PRM. La media de PRM detectados fue de 2,7 por paciente. Los PRM detectados estaban originados principalmente por problemas de seguridad (278; 32%), lo cual es razonable teniendo en cuenta la edad de la población objeto de la intervención. En segundo lugar, se situaron los PRM relacionados con la indicación de los tratamientos (237; 28%), ya que se incidió bastante en la suspensión de tratamientos empleados en la prevención primaria para los cuales hay poca evidencia, como las estatinas y los antiagregantes, y en la retirada de inhibidores de la bomba de protones que se empleaban de forma innecesaria.

Del total de propuestas de cambio de tratamiento realizadas por la FAP, el 67% fueron implementadas por el médico de familia. Aunque los profesionales inicialmente aceptaron algunas intervenciones más, en ocasiones puntuales algunos pacientes solicitaron que les volvieran a reiniciar algún tratamiento.

Tras la revisión, la media de medicamentos por paciente disminuyó de 9,8 a 8,9, lográndose que 18 pacientes (5,6% del total de los revisados) dejasen de cumplir el criterio de polimedicados.

Si consideramos el coste de los tratamientos modificados o suspendidos antes y después de la intervención, el ahorro mensual en el importe de medicamentos fue aproximadamente de 5.400 €, un promedio de 17 € al mes por paciente revisado.

Este trabajo nos ha confirmado que un elevado porcentaje de los pacientes mayores de 74 años polimedicados presenta algún PRM y que la revisión del tratamiento de forma multidisciplinar -con la participación del FAP, enfermeros y médicos de familia- puede ayudar a reducir el número de pacientes polimedicados, el número de medicamentos empleados por paciente y ahorrar costes en medicamentos. Cabe esperar que la resolución de los PRM y la disminución de la polimedicación incida en un menor número de acontecimientos adversos por medicamentos, aunque el diseño del estudio no permite llegar a estas conclusiones.

Para poder generalizar esta actividad, con la participación del FAP, en el ámbito de la atención primaria es necesario adaptar los programas de historia clínica y de receta electrónica, de forma que sea posible registrar las propuestas del FAP y las actuaciones llevadas a cabo por los enfermeros y los médicos de familia, conservando un histórico de las mismas. Además debería ser posible explotar de forma periódica los resultados, para poder detectar áreas de mejora e implantar programas específicos para su resolución.

 

Entrada elaborada por Nora Izko Gartzia

XIX Congreso SEFAP 2014: hemos “imaginado, creado e innovado” entre todos. Y a seguir…

Congreso MéridaAcabamos de celebrar el XIX Congreso de la SEFAP en Mérida, del 29 al 31 de octubre de 2014. Este año decidimos como lema “Imaginación, creatividad e innovación”, y lo hicimos por diversos motivos.

En primer lugar, el desarrollo y la evolución de nuestra profesión hace necesaria una adaptación a los nuevos tiempos, donde la colaboración, la especialización y la innovación se van abriendo camino como realidad que debemos abordar y afrontar.

Por otra parte, para crear, y posteriormente innovar, primero hay que imaginar. Y es así como comenzamos a imaginar este congreso, un congreso a la medida de los asistentes, donde formaran parte activa del mismo, del que además aprendieran y donde compartieran experiencias.

Por eso quisimos apostar por introducir cambios en relación a formatos y contenidos de otros años. Decidimos volver a imprimir los pósteres, creando un espacio donde disfrutar de los trabajos de nuestros compañeros, simplemente paseando y charlando, sin necesidad de pantallas a las que acceder. Así se facilitó e incrementó la visualización de los mismos, y la opinión generalizada ha sido muy positiva en relación a éste “volver a empezar”.

Además quisimos “innovar” en formatos relacionados con espacios de actualización en farmacoterapia. Y se nos ocurrió la actividad FACE TO FACE. Para ello, partiendo de tres parejas compuestas cada una por un profesional médico y un farmacéutico, analizamos tres temas de actualidad, como son los nuevos antidiabéticos, los nuevos anticoagulantes orales y los hipolipemiantes, en un marco distendido de conversación donde cada uno adoptase una postura enfrentada. Fue una apuesta arriesgada, pues queríamos generar un ambiente relajado de charla entre dos profesionales sobre un tema de actualidad. Para ello, nos basamos en un formato japonés de un congreso de emprendedores. Utilizamos una la charla sustentada y justificada científicamente en una presentación en power point, con una cadencia de 20 segundos, que tenían como finalidad dar importancia a la charla en sí y no a las imágenes proyectadas. A pesar del riesgo, y tomando nota de lo mejorable, estamos contentos con los resultados y con las opiniones al respecto, tanto de los congresistas como de los ponentes.

Otra novedad fue la actividad CLÍNICA PARA TOD@S, que mantiene la presencia de los dos profesionales sanitarios, médico y farmacéutico, para mostrar un trabajo colaborativo de revisión de tratamientos farmacológicos. Con ello hemos comprobado lo mucho que nos podemos aportar mutuamente.

Como última actividad novedosa, con la inclusión de los mejores casos prácticos del curso de “Seguridad del Paciente”, quisimos evidenciar la parte práctica del curso on-line ofrecido por la SEFAP a sus socios y organizado por el Laboratorio de Prácticas Innovadoras en Polimedicación y Salud, posibilidad que ofrece este tipo de eventos, de dar cabida a mucho más que mesas redondas y  comunicaciones.

También presentamos el I Concurso sobre un Proyecto de Investigación Colaborativo, con idea de innovar en la forma de trabajar de forma colaborativa entre los distintos FAP de toda la geografía nacional y, aunque quedó desierto, hemos mostrado cómo es posible la creatividad en nuestro entorno.

Además de estos ingredientes innovadores, hemos seguido como en años anteriores con los  talleres precongresuales, que este año han sido seis. Con un total de 183 asistentes, se desarrollaron temas eminentemente útiles y prácticos, como “la visita del farmacéutico de atención primaria al médico”, “investigación en atención primaria”, “preparación de una comunicación con calidad”, así como “parámetros estadísticos a la hora de evaluar la literatura científica”. Y temas interesantes  y diferentes, como “los sesgos cognitivos en la toma de decisiones clínicas” y  “la necesidad de reflexionar para crear en nuestro entorno sanitario”. La valoración global de los congresistas en relación con los talleres ha sido muy buena.

Con la conferencia inaugural analizamos un tema de rabiosa actualidad, como es el impacto de la innovación en la sostenibilidad del sistema sanitario, con importantes aspectos que se deben tener en cuenta, además de repasar las medidas adoptadas tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

La primera mesa redonda fue desgranando “las claves de la innovación en farmacoterapia”. Comenzamos escuchando los interesantes y prometedores avances en la terapia farmacológica, con la influencia de la farmacogenética como elemento influyente en la mejora de la efectividad. En esta línea nos encaminamos hacia una medicina personalizada, predictiva, preventiva y participativa, de la que es necesario valorar sus beneficios y costes y conocer los retos y oportunidades que ofrece para poder incorporarla a la práctica clínica. Se debatió sobre las razones ético-científicas que deben llevar al médico a la selección de la novedad terapéutica, respetando en cualquier caso el bien global del paciente. Y ante la necesidad de generar evidencia se analizaron nuevas técnicas, como los estudios basados en registros electrónicos, importantes por sus ventajas y su utilidad potencial, aunque  también debemos conocer sus potenciales sesgos y limitaciones.

Dada la reciente publicación del Real Decreto de Troncalidad, que incluye la nueva especialidad de “Farmacia Hospitalaria y de Atención Primaria” tuvimos la oportunidad de analizar las competencias y el futuro del FAP en una segunda mesa de debate.

En la tercera mesa analizamos la necesidad de organizaciones sanitarias integradas, como replanteamiento del modelo asistencial y organizativo actual y como cambio hacia una atención integral que proporcione cuidados de mayor calidad. Y en este escenario, debatimos sobre el valor añadido que debe aportar el FAP, su rol como agente necesario y las capacidades a desarrollar. Se presentó el importante papel de los nuevos sistemas de información, que no pueden restringirse al ámbito interno de cada CCAA y que deben extenderse al conjunto del SNS, objetivo de los proyectos de interoperabilidad. Y por último las nuevas tecnologías de la información y comunicación, como motor de cambio de nuestra economía aplicable al sector sanitario.

La conferencia de clausura nos mostró una interesante visión sobre el papel del medicamento en el ámbito comunitario.

Y no podemos olvidar las experiencias de trabajos compartidos mediante las 144 comunicaciones presentadas. A través de las dos mesas de comunicaciones y la defensa de pósteres, se expusieron numerosos trabajos que muestran la capacidad del FAP para implantar estrategias de intervención que mejoren la eficiencia y seguridad en el uso de medicamentos.

Con todo ello, creemos que hemos conseguido nuestro objetivo: reflexionar y debatir cómo hemos de afrontar los FAP los nuevos retos de la profesión y del sistema sanitario, así como la innovación en farmacoterapia.

Toda la información y el contenido de ponencias y talleres, las distintas actividades y las comunicaciones están disponibles en la web del congreso: www.sefapextremadura2014.org

Esperamos haber aportado aportado nuevas ideas, nuevas formas de ver las cosas, pero sobre todo esperamos que hayáis disfrutado en todos los sentidos.

Entrada elaborada por Aránzazu Aránguez Ruiz, presidenta del Comité Científico

Más vale prevenir (el sobrediagnóstico) que curar (el sobretratamiento)

overdiagnosisEstamos más que acostumbrados a la celebración de congresos dedicados a la actualización de una disciplina clínica concreta, liderados y puestos en marcha por la sociedad científica correspondiente. Sin embargo, no es tan frecuente toparse con iniciativas de corte transversal, tan sugerentes y necesarias como la que hoy presentamos en esta entrada. Hablamos de Preventing Overdiagnosis, un encuentro internacional que agrupa a miembros procedentes de muy distintos ámbitos (clínica, universidad, decisores sanitarios y pacientes). Los contenidos del mismo nos han parecido de un elevado interés para los profesionales de atención primaria.

Su segunda edición, celebrada el pasado mes de septiembre, fue auspiciada por el Centro de Medicina Basada en la Evidencia de Oxford y varias instituciones colaboradoras (BMJ, The Dartmouth Institute for Health Policy and Clinical Practice, Consumer Reports y Bond University). La procedencia británica, norteamericana y australiana de sus promotores también se reflejó en el origen mayoritario de los más de 200 delegados, a los que se sumaban un buen número de representantes nórdicos. Un congreso con un coste de inscripción comparable a los tradicionales, sin aromas promocionales ni recepción de autoridades, algo justo de espacio y amigo de comidas funcionales en las antípodas del estilo mediterráneo, pero también con ese toque “british” que suele aportar puntualidad, buena oratoria, alto nivel de participación y, de cuando en cuando, fino humor acerca de temas actuales como el ‘caso estatinas’ (o el referéndum escocés).

Aunque es posible que el cribado del cáncer de mama y el de próstata hayan sido los iconos tradicionalmente más visibles del sobrediagnóstico, la oferta del encuentro era llamativa por lo variada, tanto de los distintos enfoques abordados como de la propia trayectoria profesional de los ponentes. Se trataba no sólo de identificar los ejemplos concretos de decisiones clínicas complejas, sino de reflexionar en profundidad acerca del propio concepto de sobrediagnóstico, sus consecuencias y las mejores estrategias para evitarlo en un entorno como el nuestro, occidental y presuntamente desarrollado. La medicina, jugando sin duda un papel necesario de cara al bienestar de la sociedad, puede al mismo tiempo hipertrofiarse, entrañando un peligro real: desbocarse como un nuevo Frankenstein, en palabras de Louisa Polak, y permitir que el reino de los enfermos colonice al de los sanos, de acuerdo a la recreación que hacía Iona Heath de la metáfora creada por Susan Sontag. Y, por si fuera poco, en un escenario de recursos menguantes, el “exceso de medicina” en unos puede fácilmente aparejar la carencia de tratamientos necesarios para otros con patologías bien establecidas. Así mismo, se debatió con intensidad la reciente campaña del NHS británico, que fomenta los chequeos médicos gratuitos en la población adulta, y se llegaron a establecer paralelismos entre la repercusión del sobrediagnóstico y la del denominado crecimiento anti-económico (Martin Hensher), donde el impacto de incrementar la producción de un supuesto bien no termina de arrojar un saldo positivo.

Entre las intervenciones que abordaron el problema que nos ocupa, analizando su influencia en un determinado contexto clínico, abundaron las referidas a la salud mental, la prevención cardiovascular y, por encima de todo, el cribado del cáncer. A continuación tres ejemplos y un corolario.

  • John Yudkin (University College London, UK), se mostraba muy crítico con la reducción del umbral de pre-diabetes establecido recientemente por la American Diabetes Association, resaltando que no existen pruebas de beneficio en morbi-mortalidad para el tratamiento de esta población. ¿Hasta qué punto es ético iniciar terapias farmacológicas en estas condiciones? Dicha controversia también afecta a la hipertensión leve en pacientes con bajo riesgo cardiovascular, tal y como subrayó Stephen Martin haciéndose eco del artículo publicado hace escasas fechas en el BMJ.
  • Bernard Junod (médico investigador en salud pública y miembro de Formindep, Francia), aportó datos acerca del impacto del cribado de cáncer de mama en Francia, que evidencian un importante incremento de la incidencia de estos tumores en los últimos 30 años sin correlación con un significativo descenso en la mortalidad. Partiendo de esta realidad, cobra especial importancia el exceso de eventos cardiovasculares y nuevas neoplasias derivado del tratamiento radioterápico en mujeres sobrediagnosticadas.
  • Melissa Raven (investigadora del Primary Health Care Research and Information Service, Australia), describió en detalle el proceso por el cual la depresión fue promocionada en Australia como un serio y amplio problema de salud pública a través de una campaña de concienciación financiada por compañías farmacéuticas que comercializaban antidepresivos.
  • Por último, John Wennberg (University of Dartmouth, EEUU) explicó cómo, en Estados Unidos, aquellas regiones con mayor número de médicos y camas hospitalarias generaban un mayor número de consultas y hospitalizaciones, mayor gasto y mayor número de diagnósticos por persona. Sin embargo, esta mayor intensidad en el cuidado no se asoció a un descenso paralelo en las tasas de mortalidad.

El congreso se ocupó de otros muchos aspectos destacables: desde la endeble evidencia de la utilidad de sofisticados apósitos en la cura de úlceras, pasando por la progresiva adopción de estrategias propias de la industria farmacéutica por parte de las empresas de productos diagnósticos, hasta la detección de incidentalomas cerebrales mediante imágenes de resonancia magnética (1 de cada 37 adultos asintomáticos estudiados) que plantean serios interrogantes sobre su manejo.

Como no podía ser de otro modo, hubo un taller sobre polimedicación (Dangerous Caring), con la participación de nuestra vieja conocida Johanna Trimble. Lúcidamente, señaló que el exceso de tratamiento es un resultado de la fragmentación de la ciencia y de la distorsión de medicina basada en la evidencia. Para combatirlo, nuestras consabidas estrategias: prescripción prudente y deprescripción. Y ahora nos toca transmitir esta filosofía, asunto que se abordó en un taller (Teaching It). En él se puso de manifiesto que la formación debe hacerse desde el punto de vista del clínico, imbricándola en su trabajo diario.

Es preciso destacar que también en España se va abriendo paso la conciencia de permanecer alerta ante una desmesurada inflación de diagnósticos y tratamientos con consecuencias indeseadas. Esta dinámica toma cuerpo a partir de múltiples iniciativas. En ‘Preventing Overdiagnosis’ se presentó el Proyecto Essencial, puesto en marcha en Cataluña el año pasado, que trata de identificar y desincentivar prácticas de escaso valor en el sistema sanitario para luego tratar de medir los resultados. También tuvo su hueco un trabajo realizado en el País Vasco, encontrándose que un cribado más intenso de PSA conlleva una mayor tasa de prostatectomía, con significativos eventos adversos, sin que se perciba un impacto considerable en la mortalidad. Y por último, desde Navarra se destacó la importante tendencia al alza del diagnóstico de TDAH en España, teniendo la oportunidad de contrastar esta realidad con la de otros países.

Para finalizar, quizá lo más conveniente sea volver a escuchar la sugerente reflexión de Susan Sontag: “La enfermedad es la cara nocturna de la vida, una ciudadanía más pesada. A todos, al nacer, nos otorgan una doble ciudadanía, la del reino de los sanos y la del reino de los enfermos. Y aunque preferimos usar el pasaporte bueno, tarde o temprano cada uno de nosotros se ve obligado a identificarse, al menos por un tiempo, como ciudadano de aquel otro lugar”. Pues eso, todo a su tiempo, que no antes.

Entrada elaborada por Luis Carlos Saiz Fernández, Laura Diego del Río y Javier Garjón Parra

Este año toca Extremadura… ”imagina, crea e innova”. Un congreso para ti.

Durante los días 29, 30 y 31 de octubre de 2014, celebraremos el XIX Congreso de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria en Mérida.

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Con el lema “Imaginación, creatividad e innovación” nos propusimos organizar un congreso con unos ingredientes que permitieran nuestro desarrollo, evolución y progreso como profesionales. Y para ser capaz de generar valor a través de la creatividad, es fundamental identificar oportunidades y llevarlas a cabo, despertando la pasión y la ilusión.

En el entorno en el que vivimos, cada vez más dinámico y competitivo, es necesario evolucionar, crecer, innovar. El ser humano tiene en su interior un enorme potencial creativo y generador de ideas. Pero para ello se necesita fluidez mental e independencia cognitiva para huir de lo obvio, lo seguro, lo previsible  y así producir algo novedoso.

Con todas estas ideas, empezamos a trabajar en un proyecto ilusionante, para generar un encuentro de Farmacéuticos de Atención Primaria (FAP) con ganas de crecer en conocimiento, curiosidad por nuevos horizontes, necesidad de trabajo compartido y colaborativo pero, sobre todo, para avanzar en nuestra profesión, por y para el paciente, fin último de nuestro trabajo.

Queríamos generar un congreso atractivo por su contenido científico, innovando en su planteamiento y en las actividades a desarrollar.

Para ello pensamos en aprovechar este encuentro como una oportunidad para la continuación de una actividad formativa previa, como ha sido el curso de seguridad del paciente con el uso de medicamentos, planteado como una actividad on-line que comenzó en enero del 2014, pero que finalizará con una actividad presencial en el congreso.

Siguiendo la línea de otros años, el miércoles los congresistas podrán participar en alguno de los seis talleres formativos precongresuales previstos. Para la elección de temas hemos priorizado que fueran novedosos (“Outreach visita o visita del farmacéutico de atención primaria al médico, utilizando como material informativo las evaluaciones Grade”), prácticos (“Investigando en atención primaria: estudios observacionales, actualización y puesta en marcha” y “Metodología en investigación sanitaria: cómo preparar una comunicación con calidad”), interesantes  (“¿Clinicamente relevante o estadísticamente significativo” y “¿Qué sesgos cognitivos nos dificultan la toma de decisiones clínicas?, identificación y manejo”) y diferentes (“Mindfulness: reflexionar para crear en nuestro entorno sanitario”).

Abordaremos las “Claves de la Innovación en Farmacoterapia” en la primera mesa redonda, a través de expertos en la materia que nos hablarán sobre los avances en farmacogenética, la medicina predictiva y personalizada, las nuevas formas de generar evidencia y las razones ético-científicas en torno a las innovaciones farmacológicas.

Dada la reciente publicación del Real Decreto de Troncalidad, con la nueva especialidad de Farmacia Hospitalaria y de Atención Primaria, abordaremos las implicaciones de este nuevo reto en la segunda mesa redonda, contando con la presencia como moderador de D. José Javier Castrodeza Sanz, Director General de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Y terminaremos las mesas redondas añadiendo como ingrediente “la imaginación” para adaptarnos de la mejor forma a los nuevos tiempos; tiempos de organizaciones sanitarias integradas y de nuevos sistemas de información sanitaria.

Pensando en el interesante y enriquecedor trabajo que supone la colaboración con los profesionales médicos de la atención primaria, hemos querido poner en práctica una actividad, llamada FACE to FACE, en la que médicos y farmacéuticos nos informarán sobre las últimas novedades en farmacoterapia. Por otra parte, en Clínica para tod@s se expondrán casos clínicos de revisiones de tratamiento.

Queremos agradecer a todos los compañeros que han enviado comunicaciones al Congreso, gracias a ellos podremos conocer y compartir las distintas experiencias que se desarrollan en la farmacia de atención primaria de nuestro país. De las 144 comunicaciones aceptadas, 16 se defenderán ante los congresistas como comunicaciones orales y otras 16 como pósteres con opción a premio. Los demás trabajos podremos conocerlos a través de la exposición de pósteres permanente situada en las la sede del Congreso.

Y como innovación, hemos pensado en la oportunidad de promover la realización de un trabajo colaborativo y de crear una red de contactos  (networking) unidos por un proyecto común. Para ello hemos organizado el I Concurso sobre un Proyecto de Investigación Colaborativo, donde el autor del proyecto seleccionado será el investigador principal, dando la oportunidad a otros FAP de otras vocalías de participar en el proyecto, creando así una nueva forma de trabajar abierta, cooperativa y colaborativa.

Además queremos que los congresistas se puedan expresar; para ello, a través de una actividad paralela fuera del programa científico, FOTOfarma, podremos vislumbrar la retina de muchos de nuestros compañeros. Y como complemento de expresión audiovisual, dispondremos de un espacio abierto, denominado CINEfarma,  para que en los momentos de descanso podáis disfrutar de los cortos del I Festival de Cortos en Polimedicación y Salud 2013.

Apuntad en vuestra agenda la cita en el Palacio de Congresos de Mérida, ubicado a orillas del río Guadiana y con vistas a esta hermosa, monumental e interesante ciudad. En ella, además de disfrutar del Congreso podréis descubrir todos los magníficos rincones que esconde, y visitar la exposición temporal del Bimilenario de la fundación de Emérita Augusta en el Museo Nacional de Arte Romano, magnífica obra arquitectónica de Rafael Moneo. También podréis disfrutar de esta tierra abierta y clara como es Extremadura, de su cultura culinaria, de su dehesa, de su gente…

Esperamos que se cumplan vuestras expectativas pues estamos poniendo mucha ilusión y empeño.

No queremos contaros más sobre todo lo que vais a poder vivir en directo, que es mucho…

cabecera Mérida

¡OS ESPERAMOS EN MÉRIDA!

Entrada elaborada por Aránzazu Aránguez Ruiz, presidenta del Comité Científico

Tratamiento de la hiperuricemia: cuándo y con qué

La hiperuricemia es el principal factor de riesgo de gota, aunque la mayoría de los pacientes que la presentan están asintomáticos y no la desarrollan. Se habla de hiperuricemia crónica cuando se alcanzan niveles mantenidos de urato >6,8 mg/dl, nivel fisiológico de saturación del urato monosódico.

gotaLa gota es una enfermedad reumática que se caracteriza por el acúmulo de depósitos de cristales de urato monosódico en las articulaciones y otros tejidos periarticulares tras una hiperuricemia crónica. La gota aguda no tratada o tratada inadecuadamente puede evolucionar a gota crónica, que se caracteriza por inflamación y destrucción articular, dolor persistente y formación de tofos, así como la aparición de litiasis úrica y nefropatía crónica.

La incidencia y la prevalencia de la gota han aumentado en las últimas décadas, probablemente debido a los cambios del estilo de vida y al envejecimiento de la población. Afecta a alrededor del 1-2 % de la población adulta en países desarrollados, siendo la forma más común de artritis inflamatoria en hombres mayores de 40 años.

El tratamiento de la gota incluye el tratamiento de las crisis gotosas, de la hiperuricemia y el manejo de las comorbilidades.

Tratamiento de la crisis gotosa

La crisis de gota es una artritis inflamatoria muy dolorosa, que generalmente afecta a una articulación (con frecuencia, la clásica podagra). Se caracteriza por dolor intenso, inflamación e intensa sensibilización con eritema, que alcanza el máximo a las 6-12 horas del inicio de los síntomas.

El objetivo del tratamiento es aliviar rápidamente el dolor y la discapacidad. La resolución de los síntomas es más rápida y completa cuanto antes se empiece el tratamiento.

Los AINE a dosis plenas, son el tratamiento de primera línea en la mayoría de los pacientes, tan pronto como aparezcan los síntomas, ya que debido a su toxicidad gastrointestinal el tratamiento con colchicina (tratamiento clásico de eficacia probada) está en desuso. Cuando los AINE y la colchicina estén contraindicados, los corticoides orales son una opción apropiada. Si hay tratamiento hipouricemiante de base, éste no se debe alterar durante la crisis de gota.

Tratamiento de la hiperuricemia

La mayoría de los pacientes que, a pesar de haber sufrido una crisis de gota, no han iniciado un tratamiento hipouricemiante, experimentarán una segunda crisis gotosa en los dos años siguientes.

El tratamiento de las comorbilidades y de los factores de riesgo puede afectar al control de la hiperuricemia. Destacar medidas no farmacológicas tales como pérdida de peso en caso de obesidad, dieta pobre en purinas y reducción de consumo de alcohol. Se debe tener en cuenta también el efecto en la uricemia de otros fármacos, entre los que destacan los diuréticos (sobre todo las tiazidas y los diuréticos de asa) y los salicilatos a dosis bajas.

En lo que respecta al tratamiento farmacológico hipouricemiante, deben seguirse las siguientes recomendaciones:

  • No hay evidencia que avale el tratamiento de la hiperuricemia asintomática con fármacos.
  • Se debe indicar tratamiento hipouricemiante con fármacos en pacientes con gota grave.
  • En los casos más leves o después de la primera crisis no hay uniformidad de opinión, por lo que la decisión debe ser individualizada.
  • Una vez iniciado el tratamiento hipouricemiante la duración del mismo será indefinida.

El objetivo es conseguir que los niveles de urato en plasma estén por debajo de 6 mg/dl, para que se disuelvan los cristales y no se depositen nuevos cristales en las articulaciones. Se recomienda esperar dos semanas tras una crisis gotosa antes de iniciar el tratamiento hipouricemiante.

Durante los 6 primeros meses de tratamiento hipouricemiante, y para evitar crisis gotosas, se recomienda realizar profilaxis de gota con colchicina o AINE.

¿Con qué tratar la hiperuricemia?

Los medicamentos que se emplean en el tratamiento de la gota pertenecen a dos grupos terapéuticos: los inhibidores de la xantina oxidasa, que inhiben la producción de ácido úrico (alopurinol y febuxostat) y los uricosúricos, que aumentan la eliminación renal del ácido úrico (probenecid y benzbromarona). El uso de este segundo grupo de medicamentos es poco habitual en nuestro medio.

El alopurinol es el tratamiento de elección. La dosis autorizada es de hasta 900 mg al día repartidos en varias tomas, aunque en la práctica habitual con frecuencia se infradosifica, quizá por miedo a las reacciones de hipersensibilidad, infrecuentes pero potencialmente graves. Se recomienda comenzar con dosis bajas (100 mg diarios) e ir aumentando progresivamente (100 mg cada 2-4 semanas) hasta conseguir niveles de uricemia <6 mg/dl, es decir, se puede emplear una estrategia “treat-to-target”, más eficaz que la utilización de dosis fijas de alopurinol.

Febuxostat es un fármaco hipouricemiante de más reciente comercialización. Ha resultado ser más eficaz que alopurinol a dosis fijas en la reducción de los niveles de ácido úrico, pero no ha demostrado ser más eficaz en la reducción de los ataques de gota. Se debe tener en cuenta, que en los ensayos clínicos, alopurinol se ha utilizado a dosis fijas de 300 mg/día, sin realizar titulación de la dosis, lo que puede haber sobrestimado la eficacia comparada de febuxostat.

La dosis recomendada es de 80 mg/día y si después de 2-4 semanas la uricemia es >6 mg/dl, puede considerarse la dosis de 120 mg/día. Presenta un perfil de seguridad similar a alopurinol a corto plazo: se han notificado casos de reacciones de hipersensibilidad graves, incluyendo síndrome de Steven-Johnson, reacciones anafilácticas agudas y fallo hepático. A largo plazo los datos son limitados. Los efectos cardiacos, hepáticos, hematológicos y tiroideos son poco conocidos, por ello no se recomienda en pacientes con enfermedad cardiaca isquémica o insuficiencia cardiaca congestiva.

El coste del tratamiento con febuxostat es 10 veces superior al de alopurinol. Febuxostat no puede considerarse como el hipouricemiante de primera línea, pero hay evidencia limitada que sugiere que puede ser una opción para pacientes que presentan hipersensibilidad o contraindicación a alopurinol.

Más información: Gota, ¿una vieja conocida? INFAC 2012;20(6).

Entrada elaborada por Rita Sainz de Rozas Aparicio